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8 de abril de 2008

Negocios

Max Marambio traslada el foco de sus negocios de Cuba a Chile

Cuba sigue siendo el paraíso tropical que hizo empresario y rico a Max Marambio, pero sus actividades comerciales en Chile han crecido a tal punto, que justifican un avance hacia ligas mayores, como la adquisición de las subsidiarias agroindustriales de Iansa o de las plantas productivas de la lechera Parmalat.

Jorge English


01/02/2004 00:00

Max Marambio se convirtió en industrial y se hizo rico gracias a Cuba, país al que llegó tras el golpe que derrocó al Presidente Allende. En poco más de una década amasó su fortuna gracias a un amplio abanico de negocios que tienen al mercado cubano como principal foco. Entre sus diversas áreas (industriales, turísticas e inmobiliarias) las empresas del grupo de Marambio, International Network Group (ING), vendieron el año pasado aproximadamente US$ 100 millones.

Más del 80% de esa facturación de una u otra forma está relacionada con su isla del tesoro. Porque fue este cientista político quien se las ingenió para ir descubriendo oportunidades de negocio en Cuba a partir de su inicial experiencia como funcionario y gestor de la Corporación de Importación y Exportación Cubana (Cimex), holding del gobierno de Fidel Castro fundado en 1978. Durante la década siguiente comenzó su evolución como productor cinematográfico e incipiente hombre de negocios ya en forma individual, proceso que consolidó durante los últimos diez años, siempre con su norte en el Mar Caribe.

Las circunstancias evolucionaron de manera tal que hoy está en la etapa inicial de su conquista de Chile. "Se había privilegiado el crecimiento en otros países. En cinco años los negocios en Cuba han crecido 100% y hemos destinado nuestros esfuerzos humanos y financieros a dar respuesta a ese crecimiento", dice. No obstante, terminó por adoptar una decisión estratégica: "Empezar a hacer actividades a firme dentro de Chile y comenzamos a potenciar distintos negocios".

Dicho foco, que no descuida sino que complementa lo sembrado en Cuba, dio con un primer nicho en el rubro residencial. Ahí compite con la Inmobiliaria Gran Mundo, cuya carpeta contempla tres proyectos de edificios de departamentos en Santiago, uno en etapa de construcción en la comuna de San Miguel y otro que se ubicará en Marchant Pereira con Valenzuela Llanos, en Providencia. Del tercero no da detalles aún.

Jorge Echeverría, director ejecutivo del holding de Marambio, acota que en el exterior están en el negocio inmobiliario desde hace años, con algunas cosas esporádicas en el país, pero "desde este año pasó a ser una línea de negocios definida como permanente en Chile".

Una cuestión de volumen

Este traslado parcial del centro de gravedad de los negocios de Marambio también se explica por su creciente volumen de exportaciones desde Chile a Cuba.

Marambio es socio en un 50% con el Estado cubano en Alimentos Río Zaza, que fabrica y comercializa una gama de 190 productos entre jugos y néctares, refrescos en polvo, aderezos, salsas, mayonesa, lácteos, licores (ron, vinos en envase tetra y botellas), pastas o galletas. La compañía vendió sobre US$ 30 millones el año pasado y el 2004 pretende facturar unos US$ 50 millones.

Casi todo lo que Río Zaza vende se hace en las dos plantas que posee en la isla. No obstante, en Chile y en menor medida en Brasil y España, se compran grandes cantidades de materia prima y productos terminados que luego se venden con marcas propias. Detrás de tal masa crítica se oculta la lógica que ha despertado el apetito del empresario por adquirir las unidades agroindustriales de Iansa -no tiene interés en el azúcar- y las plantas de Parmalat (no así la marca), de manera de elaborar ellos mismos sus productos sin recurrir a terceros. Max Marambio señala que de Chile viaja el 100% de la leche que Río Zaza utiliza, cuyas necesidades son equivalentes a la capacidad productiva de Parmalat.

"Salvo quizás meterse al negocio de las marcas blancas (propias) para otras empresas, no queremos abordar el mercado chileno, no nos interesa. Ya estamos posicionados en otros mercados donde tenemos ventajas comparativas. Lo que queremos es comprar capacidades productivas que complementen nuestra actividad", explica.

Pole S.A. es la compañía de Marambio que en Chile se encarga de canalizar las actividades de compra de materias primas y desarrollo de productos terminados.

Piloto con aerolínea

Existe una tercera área, inspirada quizás en que Max Marambio pilotea casi a diario un helicóptero que le permite sortear los atochamientos capitalinos y llegar desde su casa en Pirque en sólo seis minutos a Santiago: los servicios aeronáuticos.

El empresario opera la firma Aeroservi, que se dedica al transporte de pasajeros, taxi aéreo, alquiler de helicópteros y, también, al desarrollo y explotación de aeródromos, como el que está impulsando en Buin y que ha hallado tenaz resistencia de las grandes viñas del sector. A pesar de ello Marambio asegura que está dando la pelea por concretar su idea y que diversas instancias técnicas y judiciales le han dado la razón. Lo importante para él es dejar claro que el proyecto está del todo vigente.

La imaginación de Marambio va por lo alto, por cuanto su objetivo final es crear "lo antes posible" una línea aérea que vuele con aviones de mediano formato (con capacidad para unos 140 asientos). Claro que, otra vez, la intención no es competir en el mercado local, sino que llegar al Caribe fundamentalmente y a cualquier otro destino que lo justifique, con la idea final de integrar el transporte aéreo con las labores turísticas y hoteleras del grupo radicadas en Cuba.

"La tendencia es que los turoperadores mayoristas sean dueños de su propia línea aérea, al modo de la española Marsans, que se compró Aerolíneas Argentinas", explica.

Las empresas de turismo de Marambio, Sol y Son y Cosmo Service, con agencias en 28 países movieron en torno a 120 mil pasajeros el 2003, en su mayoría con destino a la isla, lo que las transforma en segundos operadores cubanos de turismo después de la agencia estatal, Havanatur. En este momento el empresario también maneja unos cuantos hoteles en Cuba. "Después veremos dónde más nos podremos instalar".

Los ejecutivos responsables del grupo Marambio

La red de contactos políticos y empresariales de Max Marambio es amplia y abarca de izquierda a derecha. Al modo de una síntesis de esa característica, sus asuntos legales están en manos del abogado de derechos humanos Eduardo Contreras y del estudio jurídico de Jorge Schaulsohn (PPD) y Andrés Allamand (RN). Pero a la hora de hacer negocios y administrar se apoya fundamentalmente en quienes son sus dos más estrechos colaboradores: Marcel Marambio y Jorge Echeverría.

Max es presidente del holding ING y Marcel, su hermano, vicepresidente y socio. Como tal vela fundamentalmente por el área turística y la planificación financiera del grupo. La responsabilidad de Echeverría radica sobre los negocios industriales en Cuba y los inmobiliarios en Chile.

Además existe una plana gerencial específica de cada compañía. La planilla general de las empresas, en tanto, suma en la actualidad más de 300 empleados.

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